MEDITACIÓN PARA ESTA TORMENTA ENERGÉTICA

A medida que avanzan los días, semanas y meses es normal que crezca en nosotros la sensación de incertidumbre, ansiedad, angustia y estrés. Sin embargo, lo más importante es pensar en qué hago con todos esos sentimientos que me agobian, cuándo y cómo los canalizo… Y, lamentablemente, para esto no existe ninguna receta mágica que nos diga que hacer, sino que, requiere trabajo, dedicación, y fe. Debemos ser capaces de vivir y enfocarnos en un día a la vez, apreciar y atesorar cada momento, porque sí, es cierto, no sabemos cuándo ni cómo va a terminar esta tormenta energética. De lo que sí tenemos certeza, es de que los momentos difíciles no duran para siempre, son efímeros y evolucionan constantemente.

La fe en nuestro “equipo cósmico”, es decir, en todos nuestros guías espirituales, pueden ser de gran ayuda para estos momentos tan difíciles. Los guías espirituales pueden ser nuestros ancestros, algún ser querido que ha fallecido, los antepasados de nuestros antepasados, nuestro ángel de la guarda e incluso pueden ser figuras o dioses que admiras y respetas, que te inspiran y que te enseñan importantes lecciones de vida, como Buda, por ejemplo.

Este equipo cósmico pasa a ser nuestro sostén espiritual, cuando nos encontramos en tiempos de confusión y agitación emocional y espiritual, ellos están ahí para guiarnos. Para traernos de vuelta nuestra esencia. Siempre están ahí para nosotros, cuando te sientas solo, ansioso o inseguro, no dudes en recurrir a ellos.

Mi Equipo Cósmico

Para conocer a tus guías espirituales puedes meditar con ellos, invitarlos a mostrar su presencia. Idealmente puedes utilizar cristales como: cuarzo transparente, labradorita, amatista y cuarzo aura de ángel, para acceder más fácilmente a conectar con ellos.

Debes empezar anclando tu energía, concentrándote en tu respiración e imaginando que abrimos una puerta. Puerta por donde nuestro equipo cósmico muestra su presencia. Te entrega calma, armonía, paz y su presencia solo te llena de emociones positivas y de fuerza interior. Para terminar la meditación, da las gracias a tu equipo e imagina como cierras lentamente la puerta a través de la cual se mostraron.

Meditación con los 5 elementos sagrados de la Naturaleza

Cuando incorporamos los 5 elementos en nuestra meditación y en nuestros rituales, potenciamos nuestra conexión con la Madre Tierra y la Naturaleza. Lo que realmente hacemos es conectar con esa energía y con el mundo natural. El Agua representa nuestro cuerpo emocional, el Fuego nuestra pasión, el Aire nuestra creatividad, la Tierra todo aquello que nos da fuerza y nos mantiene seguros y, el Éter somos nosotros en nuestro conjunto.

Necesitarás: hierbas como el palo santo o la salvia, una vela o algo con qué encender las hierbas y una copalera o algún recipiente resistente al calor que reciba las cenizas incandescentes.

Para empezar, conéctate con la energía de cada elemento. Comienza invocando a la Tierra e imagina un bosque lleno de vegetación. Cuando convoques al Fuego, siente en tu cuerpo el calor de las llamas. Cuando te conectes con el Aire, siente la brisa y el viento en tu cara. Por último, cuando apeles al Agua, visualízate nadando en medio del mar.

Luego, debes encender las hierbas y, cuando el humo te rodee puedes repetir esta preciosa oración:

“Elemento de la Tierra, yo te invoco y te invito a este espacio. Espero contar con tu apoyo y protección.

Elemento del Aire, yo te invoco y te invito a este espacio. Que siempre cuente con tu apoyo y tu guía durante mi vuelo.

Elemento del Fuego, yo te invoco y te invito a este espacio. Espero siempre pueda ver tu luz y sentir tu pasión.

Elemento del Agua, yo te invoco y te invito a este espacio. Que nunca pierda mi intuición y siempre cuente con la serenidad de tus aguas.”

Tómate unos segundos de calma, para recibir toda la energía y bendición de estos elementos.

Gratitud

Para terminar esta meditación de recarga energética a través de la naturaleza y en compañía de tu equipo cósmico que te sostiene y te impulsa a seguir, ancla tu energía. Puedes sentarte con las piernas cruzadas y pensar en toda la energía que quedó tanto en tu cuerpo como en todo tu espacio. Imagínala volviendo al centro de la Tierra, donde se reciclará y se transformará en amor y sanación para alguien más.

Como último punto, no te olvides de agradecer todas esas pequeñas cosas en tu vida, aprecia hasta lo más simple y ama cada detalle. La gratitud es nuestra medicina. Agradece por el nuevo amanecer y por todas las oportunidades. ¡Siempre es un perfecto día para amar, apreciar, valorar, perdonar y sanar!